La geometría perfecta de la imperfección para llevar en tu muñeca.
Lejos de los metales pulidos tradicionales, este brazalete propone una textura escarificada y rayada que le da un carácter único y un aire desértico súper exclusivo. Su diseño se estructura a través de una placa ancha de 5,5 cm de altura que se pliega de manera envolvente, logrando una silueta curva y fluida con un volumen impecable. El acabado dorado mate envejecido resalta los relieves y las sombras de la pieza, convirtiéndola en un accesorio de peso visual absoluto que viste por completo cualquier look.
Es ese elemento descontracturado, con impronta arquitectónica y muy chic, que elegís para cortar la simetría de tus prendas diarias y sumar textura de forma instantánea.
Su tono dorado envejecido da baja reflexión, ideal para un minimalismo rústico.